El paso del tiempo suele diluir los hitos tecnológicos con una velocidad pasmosa. En un sector donde las novedades duran semanas y las modas se suceden a ritmo frenético, echar la vista atrás dos décadas equivale a asomarse a una era geológica diferente. Sin embargo, cuando analizamos la trayectoria del software libre en el ámbito educativo de España, descubrimos historias de una audacia técnica y política sencillamente extraordinarias. Una de las más deslumbrantes es, sin duda, la de LliureX.
El 5 de mayo de 2004 no fue un día cualquiera para la Comunitat Valenciana. En esa fecha trascendental se publicó en internet la primera versión oficial de LliureX, la distribución autonómica orientada al ámbito educativo. Hoy, más de dos décadas después de aquel hito pionero, nos encontramos ante un proyecto que no solo sigue vivo, sino que gestiona un parque astronómico de más de 300.000 dispositivos en miles de centros escolares.
Para comprender cómo fue posible levantar semejante catedral informática desde la administración pública, es indispensable escuchar a las personas que estuvieron en el foso de la orquesta desde el primer día. El reencuentro del equipo fundacional, formado por figuras como Sofía, Luis García, Javi Estellés, Raúl Juncos y Pablo Márquez —junto al recuerdo entrañable de compañeros como Elvira, Jordi y Sergio—, nos ofrece una lección magistral de cómo la determinación pedagógica, la pericia técnica y el compromiso social pueden cambiar para siempre el destino digital de todo un país.
Hablar de LliureX es hablar de distribuciones autonómicas y de soberanía digital mucho antes de que estos términos se convirtieran en muletillas para discursos institucionales. Es la crónica de cómo un grupo de profesores de informática e ingenieros consiguieron lo que en su momento parecía imposible: llevar un sistema operativo basado en código abierto a las aulas de primaria, secundaria y formación profesional, garantizando la equidad, la protección de datos y el acceso universal a la tecnología sin pagar servidumbres a grandes corporaciones propietarias.










