Si te apasiona la tecnología, si te mueves en el mundillo de los sistemas operativos o si simplemente viviste la informática de principios de los años dos mil, este viaje al pasado te va a remover algo por dentro. Hoy nos vamos a sumergir en uno de los episodios más ambiciosos, complejos y, por qué no decirlo, heroicos de la informática en España. Nos adentramos en las trincheras de la administración pública para desvelar cómo se gestó, creció y se fue apagando la que probablemente haya sido la mayor iniciativa de soberanía digital de nuestro país: el nacimiento y despliegue de las distribuciones autonómicas, con la mítica Guadalinex a la cabeza.
Para entender esta historia no podemos mirar el presente. Debemos ponernos las gafas de la nostalgia y viajar a una época analógica, de módems ruidosos y de disquetes de tres y media. Solo comprendiendo la escasez técnica de los noventa podremos valorar el milagro que supuso poner cientos de miles de ordenadores con Linux a funcionar en colegios, bibliotecas y oficinas públicas.





